El clima del Ártico, al norte del Golfo de Botnia, es muy cambiante. La naturaleza es impredecible en estas latitudes. En un abrir y cerrar de ojos, un agradable día puede transformarse en una violenta ventisca. Las temperaturas de la mitad del invierno pueden llegar a descender hasta los -40°C. Por otro lado, se pueden disfrutar de las temperaturas del final del invierno, que superan los +20°C al sol, Áen medio de un paisaje helado!
Si decide enrolarse en esta aventura invernal, esté personal que le atendar está preparado para actuar bajo condiciones extremas. Además, todos los miembros de nuestro personal son nuestros propios educadores del Norte: para ellos, la supervivencia en la naturaleza forma parte de sus vidas. Los viajes son totalmente seguros. Se han cubierto todos los ángulos, del primero al último.
Vístase siempre de la forma adecuada, porque incluso las temperaturas ligeramente negativas pueden ser muy frías para aquellas personas que no están acostumbradas. La forma más eficaz de mantenerse caliente es vestirse con varias capas de ropa, por ejemplo:
El sol del final del invierno puede ser deslumbrador; la nieve y el hielo multiplican la intensidad de los rayos solares, así que deberá proteger sus ojos con unas gafas de sol adecuadas
El viento hace que la sensación térmica disminuya, y podemos sentir un frío intenso a pesar de que el termómetro marque sólo unos grados bajo cero.